Historia de Batea Mahuida

Una interesante perspectiva de desarrollo

El cerro Batea Mahuida, un lugar que dilapida postales a cada paso, sobre todo desde lo alto, entre las araucarias que dominan el paisaje, y desde el cual se puede ver los lagos Moquehue y Aluminé.


Primeras construcciones de la confitería


El cerro cuenta con dos medios de elevación, un T-Bar de ancla de 700 metros de longitud, y un poma o ski-lif para principiantes de 150 mts. A unos 1.546 metros por sobre el nivel del mar está la confitería y el local donde se encuentran los instructores de esquí, el alquiler de esquíes, botas, bastones y tablas de snowboard.

Inauguración con el corte del tronco

El coronel (R) Abel Balda, antártico, experto andinista e instructor de esquí, quien fuera el creador del Centro de esquí de Caviahue por intermedio de la firma Parque Caviahue S.A,y del Parque de Nieve Cerro Wayle, es quien a solicitud de los mapuches proyectó y asesoró a la comunidad en la creación de este Parque de Nieve. 


Primeros instructores del Parque de Nieve

Además del turismo que año a año llega hasta Villa Pehuenia -ubicada a 320 kilómetros de la capital neuquina- a 68 km está la localidad de Aluminé, el centro de servicios mas importante que tiene el denominado Circuito Pehuenia. Con muchísimas expectativas, los Puel ya hablan de la temporada de esquí y de turismo aventura y apuestan a mantener abierta la confitería durante todo el año.

Comunidad Puel
Son, precisamente, los miembros de la nueva generación los que más se entusiasman con esta nueva actividad que, a futuro, esperan se transforme en la principal fuente de ingresos de la Comunidad.


Primeras reuniones con la comunidad

Los instructores mapuches se encargan de enseñar el arte de deslizarse sobre dos tablas por las pistas que vienen preparando desde el año 2000. Esta iniciativa dio trabajo a muchos jóvenes de la comunidad; los más grandes ayudan, empujan y colaboran, pero son los niños y jóvenes los más entusiasmados con transformar a Batea Mahuida en un centro turístico recreativo que funcione durante todo el año.
El jefe de explotación del Batea Mahuida, Manuel Calfuqueo cree que la comunidad está frente a una oportunidad única y advierte que en la Argentina no hay ningún otro emprendimiento turístico de estas características. 

Una obra maestra llena de amor
Desde 1999 se trabajó muy duro con la creación del refugio confitería. Con cantoneras, nylon y machimbres, se construyó una confitería, una enfermería, un sitio para alquilar equipos y otras dependencias.

“Es, por ahora algo modesto”, abría dicho en ese entonces el Coronel Balda, “esta obra, tiene el sello mapuche. Los Puel son una comunidad realmente ejemplar, no pierden el tiempo en discusiones y cosas raras”.

Un lamentable accidente produjo un incendio del refugio. Como ave que nace de sus cenizas y con la gran ayuda del Gobierno de la Provincia, en el año 2005 quedó levantada la nueva Confitería con capacidad para 400 personas, con una calidez a la altura del paradisíaco marco del lugar.